LA CIUDAD DIVERSA CONVERSA

S.O.S. por los trans…Sigue la violencia en este sector de la Población LGBT de Medellín.

Septiembre 11, 2008 · 1 comentario

WILSON CASTAÑEDA CASTRO – DERECHOS HUMANOS POBLACIÖN LGBT -3176667295 castanedawilson@une.net.co.

“me volvió a pegar…pero yo me acostumbre,
Eso me pasa por ser así, un estorbo para la sociedad
Soy un animal, como un perro con “chanda”,
Que nadie quiere tocar y todos quieren rechazar,
Y me toca atacar si quiero comer.”
Testimonio de una travestí del sector Raudal Medellín.

Con dolor y angustia recibí el pasado sábado al final de la noche la triste noticia que otro compañero Gay había muerto en la ciudad, justo en el sector de Barbacoas, emblema hoy de nuestra lucha por la libertad sexual y la igualdad de nuestros derechos. Dolor, pues su nombre es ya el número 16 en mi lista de presuntas muertes por Homofobia, Lesbofobia o Transfobia que ocurre en Medellín en 2008 y angustia, pues en éste caso el víctimario, más que un acérrimo homofóbico, patriarcal y moralista, hace parte de nuestra población, es un Trans (y el motivo…pasional), miembro del mismo sector que tantas veces hemos puesto en los titulares como el más vulnerable y propenso a la violación de sus derechos pero a la vez el más alejado y ajeno al proceso social, lo que de inmediato me hizo pensar en un tema que si bien lo hemos tocado, poco hemos profundizado, y llegó la hora de hacerlo con contundencia y claridad: la endofobia (Los odios, rencillas y maltratos que internamente manejamos los miembros de la población LGBT).
Si bien somos bastantes vulnerables por las amenazas y la violación constante y sistemática que sobre nuestros derechos recae por parte de actores legales, ilegales y la misma sociedad en su afán excluyente y discriminatorio, más lo somos cuando terminamos entre nosotros mismos haciéndonos daño y excluyéndonos con unas divisiones irracionales que en ocasiones terminan con actos tan lamentables como la muerte para unos y la prisión para otros. Y no es que quiera justificar el asesinato cometido por este travestí, allí espero que se haga justicia y que se proceda de acuerdo a la ley por la gravedad de los hechos; de lo que quiero llamar la atención es ¿cuánta responsabilidad moral nos cabe a nosotros los compañeros de la población LGBT con los Trans, que cada día están más vulnerables, dedicándose a la prostitución, mendicidad y delincuencia? ¿Será fruto de nuestro rechazo y exclusión en los procesos de diversidad sexual que hemos emprendido en la ciudad? O ¿es el resultado de la indiferencia Social?
Son muchas las discusiones que hay que plantear y los temas que hay que discutir en ese asunto de la endofobia, pero creo que la alerta temprana es precisamente aquí y ahora con nuestros Trans, pues está ocasión, aunque lamentable y desde todo punto de vista condenable, nos permite de manera más estructural identificar que hay detrás de todo este sector de la población, con el agravante que, como la advertía el informe de Colombia Diversa hace 10 días, son los que presentan mayor vulneración a sus derechos humanos y a la vez, es a quienes menos ha llegado la acción del estado local en su defensa y promoción. Por tanto, más allá de seguir en la retahíla que “los Trans no aparecen”, es urgente acercarnos a sus lugares y asumir acciones y procesos sociales con y para ellos, que permitan visibilizarlos reconocerlos y sacarlos de ese rezago social al que los hemos condenado acercándolos a prácticas de prostitución, delictivas y clandestinidad que ponen en riesgo permanentemente su vida; y que por el contrario, con acciones afirmativas se empiecen a contar como ciudadanos de verdad, con todos los derechos en la ciudad. Esta tarea es de todos: del estado local, de la sociedad Medellinense y de nosotros: población LGBT.Del estado, porque es su deber constitucional garantizar el ejercicio pleno de todos los ciudadanos bajo el principio de la Igualdad, y por ende no se entiende ningún tipo de discriminación ni exclusión por identidad de género. Y si bien no ha sido fácil la lucha por el reconocimiento de la diversidad sexual en Colombia, mucho más difícil ha sido con aquellos que trasgreden los parámetros identitarios de género haciéndolos públicos como es el caso de la población Trans que en su cuerpo cotidianamente manifiestan su identidad sexual. En Medellín, a pesar de los avances de la Administración, aún hoy, es nula la acción estatal con los Trans, y es necesario implementar desde las secretarías de Bienestar Social y Desarrollo Social, acciones que garanticen su accesibilidad a los sistemas de derechos y oportunidades de formación y empleo, que les permita salir de la clandestinidad y poner sus cualidades al servicio de la sociedad, pues si bien solo una mínima parte de ellos tiene un trabajo medio decente en las peluquerías, muchos están en la prostitución y otros en la mendicidad, y el gran problema, esbozado por ellos mismos: “es que la sociedad no les da otra opción para poder vivir de acuerdo a su identidad de genero y los pone en estas condiciones extremas para conseguir los recursos necesarios de sobrevivencia”, por tanto es urgente un espacio en la ciudad de formación para el empleo decente de los travestís y generar algunas fuertes de trabajo que desde ya comiencen a ocupar a los Trans, particularmente a aquellos que están en alto riesgo y han manifestado su deseo de iniciar nuevos procesos sociales, además generar de manera urgente acciones que mitigue las condiciones de habitacionalidad y de salud de muchos de ellos recluidos en inquilinatos desolados del centro de la ciudad que ellos mismos llaman “cuevas” por lo insalubre que se presentan.Por parte de la sociedad de esta ciudad, es necesario develar de una vez por todas, ese manto mojigato de rechazo a los Trans y no seguir señalándolos como “indeseables” o con la repugnante palabra “desechables de la ciudad”, pues si algunos han cometido errores tan garrafales como quitarle la vida a otro, creo que en gran parte es la respuesta, aunque no se justifica, a la presión que sobre ellos se ejerce cuando de manera arbitraria y moralina se les arrincona, rechaza y maltrata llevándolos al limite de hacerlos creer que verdaderamente son incómodos para la ciudad, y por tanto actúan sin ninguna responsabilidad con ella, por eso es necesario, que el Trans no siga escondiéndose de todo el que se le acerca o lo quiere abordar con el temor de que busca ridiculizarlo, amonestarlo o incluso agredirlo y que algún día al caminar por las mismas calles que los demás, se sienta que con dignidad y con orgullo pueda aportarle a la sociedad, la misma que lo respeta y lo valora.En cuanto a la población LGBT, es necesario que rompamos los Seudo guetos que hemos formado históricamente en la ciudad y abramos espacio a la reflexión de los Trans, con los Trans y para los Trans, pues no es consecuente que el reclamo que le hacemos reiteradamente a la sociedad en general por la discriminación se repita en nuestras interacciones poblacionales de modo particular. Es angustioso saber que cada vez se aumenta el rechazo con los Trans en Medellín por parte de los miembros de su mismo grupo poblacional: hay discotecas y bares que no permiten su entrada, algunos con orgullo exhiben su publicidad como “0 Travestís”, hay espacios en la ciudad que asumimos para toda la población LGBT, y lo T, ni siquiera lo percibimos; de manera tajante, los tratamos o hablamos de ellos como si todos fueran delincuentes, somos testigos de sus agresiones por parte de la policía y de actores ilegales y ni siquiera defendemos sus derechos; en ocasiones nosotros mismos generamos acciones para que sena maltratados y lesionados de manera arbitraria y disciplinante, y además, construimos diálogos y conversaciones cotidianas donde reiteradamente dejamos claro que ni somos la población LGBT, y que estamos propensos a la Transfobia.
Los Trans, la T, es necesaria para poder algún día iniciar el camino del Movimiento LGBT en Medellín, y no podremos avanzar ni en lo político, ni en lo cultural si no hacemos un “acto de contrición” y reconocemos que toda esa crisis que hay dentro del sector Trans con drogas, prostitución, delincuencia y exclusión, más que un modelo social que ellas han construido, es la evidencia del resultado de una practica de invisibilización y exclusión de una sociedad que esta lejos de admitir la trasgresión, ojala que no tengamos que lamentar la muerte de otro amigo ni mucho menos la sentencia de la justicia por violar los derechos de sus compañeros de otros muchos.

Categorías: Maricadas que uno piensa

1 respuesta hasta el momento ↓

  • diana1369 // Septiembre 14, 2008 a 12:34 am |

    El reconocimiento comienza a partir del lenguaje incluyente que reconoce nuestra identidad de género, no mataron a “un travesti”, asesinaron a “UNA TRAVESTI”, el artículo correcto de acuerdo a la identidad de género femenina de la obitada debe ser femenino y de la misma forma los artículos, adjetivos y demás palabras que acompañen la referencia a una persona de sexo masculino que se construyen identitariamente en el género femenino.
    Lo anterior también aplica a las personas de sexo femenino que tienen una construcción identitaria masculina y se reconocen como “HOMBRES” , todos los artículos, adjetivos y demás que acompañen cualquier referencia a “ELLOS” deben ser masculinos.
    Estamos en un proceso de reconocimiento y aprendizaje en el que es imperioso el uso de un lenguaje incluyente correcto.
    Un abrazo,
    DIANA NAVARRO SANJUAN.

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