WILSON CASTAÑEDA CASTRO – DERECHOS HUMANOS POBLACIÖN LGBT -3176667295 castanedawilson@une.net.co.
Esta Semana que termina, en la que obligadamente tuvimos que tomar vacaciones, a pesar de que los medios de comunicación no se cansaron de involucrarnos n actividades religiosas, procesiones, sermones y reflexiones, que de paso sea dicho, estaban más trasnochadas que nunca, algunos nos logramos liberar de ese karma y aprovechamos para efectivamente descansar de los fuertes ritmos que impone e trabajo. Por ello nos vimos las caras algunos del movimiento LGBT en Cartagena, excelente lugar para el descanso, el sol y específicamente para el divertimento entre ellos el que convoca a algunas personas de la población LGBT como lo es la rumba en las tres discotecas que para ese fin se hicieron en la ciudad, y no quiero reducir nuestro descanso o divertimento simplemente a la rumba, sería absurdo, sino que fue el escenario que en esta ocasión desató fuertes reflexiones en mí, por aquello de los días santos.
Al llegar a Cartagena me llamó la atención ver a tantos amigas y amigos de la diversidad sexual, no solo nacionales, sino también extranjeros que se toman las bellas calles del Corralito de piedra en una permanente y cotidiana expresión del libre desarrollo de la personalidad, pero a la vez me extrañaba la falta de nativos en este msmo rol, y aunque se y denunció públicamente los exagerados costos de esa ciudad que la hacen inalcanzable y abiertamente excluyente, su aire de Cosmopolita, brinda la posibilidad de construír espacios urbanos en consonancia con la diversidad sexual. Que valoren la identidad y la diferencia.
Al llegar como buen etnógrafo quise constatar como estaba la seguridad y la garantía de derechos para la población LGBT, indagando por los avances e la investigación del asesinato de Rolando, un líder Gay asesinado hace unos meses en Cartagena, pero el silencio de la impunidad fue la única respuesta que recibí; además, al pasearme por el claustro de San Agustín, todavía se podía leer entre los borrones los vestigio se letreros anónimos que aparecieron hace un mes por las calles de Cartagena, amenazando de muerte a los homosexuales que salieran a las calles, incluso quise averiguar la relación de una masacre ocurrida esa misma semana en la plaza Basurto, en las que una de las tres personas muertas, aparentemente era un chico gay…pero no encontré respuesta.
Quise despojarme por un instante de mi ropa de trabajo y me dirigí a una discoteca en el centro de la ciudad, muy frecuentada por todo s nosotros, y presencie algo insólito, una funcionaria de Sayco Y Acimpro, llegó a mitad de la noche y en medio de gritos exigió nos recibos, que le fueron entregados, ella respondió que no eran recibos oficiales que el sello no coincidía y procedió a llamar a unos policías que la acompañaban quienes ingresaron al bar y comenzaron a amenazar a todas las personas que debían abandonar el bar y las sacaron a estrujones; de inmediato la entrada del bar fue rodeada por efectivos de la policía como si se tratara de un fuerte operativo y permanecieron allí hasta el sábado impidiendo el ingreso de cualquier persona, hasta ahí, si bien el procedimiento es ilegal, pues una uncionaria de Sayco y Acimpro no puede sellar un establecimiento público, pero además tampoco es la autoridad competente para la policía ni el procedimiento fue adecuado.
Lo que mas me extraño fueron los insultos homofobicos de esta funcionara y de la policía hacia los clientes del bar que nada tenía que ve, incluso me molesté cando me contaron que en ese mismo momento un carro de la policía en el que estaba montado el alcalde local gritaba y amenazaba en medio de risas que el no iba a permitir que ese lugar funcionara.
De inmediato y por la costumbre que tenemos en Medellín, les propuse a los del establecimiento que llamaran al ministerio publico para que tomara cartas en el asunto pues era una fragante violación a los derechos humanos, pero esa noche los pocos teléfonos que contestaron, ante la insistencia del dueño del establecimiento fue de insultos por llamar a horas no debidas y no deja dormir, y al otro día al consultar por varas oficinas de la administración municipal y del Ministerio Público, dijeron que no había nada que hacer, que reconocían que el procedimiento era ilegal pare que la única solución era esperar que se acabaran las vacaciones y denunciar.. Al fin nos quedamos sin rumba en ese lugar…pero bueno, hay mas, lo que preocupa es el público y sistemático trato homofóbico y violento de algunos funcionarios y funcionarias que da la espalda a la lucha emprendida por el movimiento LGBT hace varios años en Colombia para exigir sus derechos y de las completas sentencias de la Corte que condena los abusos de autoridad, la violación a los derechos humanos y la discriminación; me senita haber retrocedido 50 años atrás y lo mas curioso es que ese día cerraron varios establecimientos de esa calle qu a propósito se llama larga por lo mismo pero al otro día estaban todos ya abiertos a excepción del lugar de homosocialización que permanecía acordonado por la policía como si se tratara de un lugar peligroso.
Ha sido ejemplar el trabajo que la Alcaldesa Judith Pinedo realizó el año pasado en defensa de unas jóvenes afro descendientes que fueron expulsadas de un bar por su condición étnica y ella llevo el caso hasta las últimas consecuencias de manera tal que pidió aplicar todo el peso de la ley por ese acto discriminatorio, seria bueno que en consonancia con ese compromiso y por su plan de gobierno de hacer de Cartagena una sola ciudad, tomara cartas en el asunto en este caso especifico, pues se conservan videos y espero que esta máxima semana halla una sanción ejemplar para la policía y los empleados públicos por sus actos discriminatorios de homofobia y se impulsen accione en la ciudad para un reconocimiento efectivo de la diversas sexual, el esclarecimiento de las muertes por homofobia las amenazas públicas hacia al población LGBT
Que los organismos de control sean más proactvos y no generen en los ciudadanos desilusión ante la desidia de acciones de una estructura defensora y garante de los derechos humanos como es el Ministerio Público encarnado en las Personerías, Defensoria del Pueblo y Procuraduría. Y que esta estrategia se aplique en toda la costa caribe, pues sabemos de múltiples casos de homofobia y tranfobia, como la muerte de Fredys en el Urabá, las amenazas a lideres LGBT en Córdoba y Sucre, la muerte de Rolando y las muertes selectivas de Trasngeneristas en Barranquilla.
Si es Cartagena y toda la Costa Caribe la que quieren promocionar, necesitamos que sea un espacio además de equitativo, justo y de igualdad recondiciones para todos y todas respete, valore y promueva la diversidad sexual, no solo pensando en los que una vez por año vamos a descansar, sino y sobre todo en un ciudad y en una región que invisibiliza a sus miembros LGBT y no genera garantías del libre desarrollo de la personalidad de los Caribeños.
0 respuestas hasta el momento ↓
Todavía no hay comentarios... Empiece usted rellenando el siguiente formulario.
Tienes que iniciar sesión para escribir un comentario.