Locas de estrato (sfera), habitantes de otros mundos ………………………………………………….. Nuestro sector LGBT frente a los modelos de desarrollo

A propósito de la reunión del BID en Medellín

bid

Los demás y el cómo nos acercamos a ellos, forman parte de nosotros mismos y del sentido de lo que hacemos, sea en la vida diaria concreta como en la implementación de un proyecto de desarrollo. Sin embargo, observamos cómo muchos en muchos proyectos se ha perdido el sentido del Otro, inclusive en las manifestaciones de la cultura política en nuestro país, dando pase y asentamiento a las intolerancias y las fragmentaciones más diversas.
Rosa María Alfaro

Lo vi levantarse sin prisa desde el fondo del salón y con un poco de timidez acercarse hasta  donde yo me despedía del auditorio. Terminaba mi charla taller sobre convivencia con la diversidad sexual y le agradecía a las mujeres asistentes, pertenecientes, todas ellas, al grupo de Escuela de Familias por su respeto y madurez para asumir el tema, y antes de que se desordenaran para dirigirse a sus hogares, el levanto la mano y les pidió que permanecieran un momento en su silla. Puedo decir que ya estaba acostumbrado a este tipo de escenas finales, en las que amablemente el personal encargado del INDER realizan un acto protocolario de agradecimiento por mi trabajo y de despedida, pero esta vez fué inusual.

– Quiero compartir con ustedes una experiencia personal que me motivó esta charla, dijo

Solo hasta ese momento me di cuenta que se trataba de uno de los tantos personajes que ya habían pasado por los talleres de capacitación en fechas anteriores, cuando trabaje con personal de profesores y facilitadores de los diferentes programas que el Instituto de Deportes y Recreación de Medellín. En esta ocasión el taller cubría a públicos externos beneficiados por dichos programas. Ya en frente al grupo, continuo diciendo:

– Mi percepción frente a las diversidades sexuales era muy diferente antes de escuchar este taller. Las seguía viendo, como enfatiza en varias ocasiones el tallerista, desde la ceguera y los miedos que la cultura nos ha puesto como lente para mirarlas. Para mi eran seres, a los que, aunque no sentía que odiaba, no imaginaba siquiera compartiendo mi espacio.

Es mas, cuando me enteré hace algunos años de que mi mejor amigo, con el que había compartido muchos momentos especiales de mi vida, incluso momentos muy íntimos como hombre, era homosexual, mi reacción fue de rabia. Me sentí traicionado y decidí cortar toda posibilidad de dialogo con él. Hasta ahí llegó la amistad.

Pero luego de que el taller me tocara, especialmente con eso de que el otro esconde su diversidad sexual por miedo a perder a quienes quiere, a ser rechazado en los espacios públicos y de socialización con sus cercanos en la ciudad, me di cuenta que mis prejuicios me habían llevado a juzgar, a excluir y a perder a un muy buen amigo, solo por no conocerlo, por miedo a que pensaba y sentía diferente.

Llegue a mi casa y me arme de valor. Lo llame, y recuperé su amistad.

No me lo esperaba, tengo que confesarlo. Era habitual que al finalizar cada encuentro de capacitación, algunas, más que algunos, se acercaran tímidamente a contarme sus experiencias personales o cercanas con la diversidad sexual. Vivencias que iban desde un enamorado que se declaro homosexual o un familiar que todos sabían gay o lesbiana, pero que nadie se atrevía a conversarle a pesar del sufrimiento que se les notaba llevaban por dentro, o quizás de alguna vecina o vecino al que veían igualmente sufrir de lejos. Claro, sin faltar los que al igual que el personaje en mención, se sentían arrepentidos por no haberse acercado y escuchado en su momento a muchos a quienes hirieron con chistes o comentarios flojos. Pero esta vez, era un hombre el que trasgredía la cultura de los machos y se ponía en frente de todas y mío a reconocer que sentía.

Los colores me saturaron el rostro, lo que es usual cuando algo me sorprende. Solo atiné a extenderle la mano para decirle gracias.

Yo también había acabado de ser confrontado. Esta charla, que disfruto inmensamente, pues en últimas es una mezcla de mis vivencias particulares con algunos aportes necesarios desde los expertos temáticos en el mundo, había demostrado en este testimonio que tenia sentido más allá, del compartir unas horas con los públicos. Había logrado que dos personas habitantes de Medellín, fueran de nuevo felices siendo amigos.   

Mi imaginación voló por unos instantes mucho mas allá del espacio físico de ese salón improvisado en los bajos de un puente vehicular en las laderas de la montaña nororiental de la ciudad. Imaginaba el rostro sonriente de ese hombre marica que recupero su amigo. La frescura con que transitaría de nuevo por la vida. Pero a partir de ese rostro, como en un juego de naipes, la cadena de autoreconocimiento y por ende de convivencia en el respeto, que podría desatarse entre hombres y mujeres más allá de sus diversidades sexuales intimas o manifiestas.

Me surgió, entonces la idea de Medellín como una ciudad desarrollada, pero donde mas allá de los grandes edificios, la moda, el poder adquisitivo y el turismo empresarial, sus fundamentos esten en el respeto por el otro u otra, por sus libertades humanas. Y en consecuencia, el modelo de desarrollo que LGBTS le venimos proponiendo al tiempo que le trabajamos, a la ciudad y a su cultura, se torna realmente consecuente con nuestros propósitos libertarios y de dignidad humana.

Un modelo, donde la identidad se puede construir con el vecino de barrio, en la escuela, los espacios laborales y los espacios públicos de vida cotidiana, y que no tienen que esperar a las noches, los espacios baldíos o solitarios, las oscuridades y las mascaras de la rumba o de la banalidad de la moda, para poder ser. Un modelo diferente al exclusivo que le venden a nuestros ciudadanos y ciudadanas diversas las discotecas, bares y locales de ligue genital, donde la vida adquiere una dimensión exponencial y de futuro.

Un modelo, donde puedo sentirme persona diversa sin tener para ello que camuflarme en modelos artificiales del deber ser, donde se es de los mejores estratos o “personas de mundo”. Donde gays, lesbianas, bisexuales y trans, somos exclusivamente poderosos, ricos, hermosos, inteligentes, cosmopolitas y donde se niegue, por tanto, nuestra cotidianidad de barrio y de ciudad, nuestra tienda de la esquina, nuestra cancha de la vecindad, nuestro transporte público colectivo, en que nos encontramos con el resto de la ciudad real.

Imagine el rostro de ese amigo recuperado, cruzando su mirada en publico, quizá en el intercambio de un semáforo y mientras abraza libremente a su pareja hombre, con la de alguna de las personalidades invitadas al encuentro del Banco Interamericano de Desarrollo y que mutuamente, por las libertades, por los visitantes extranjeros, por el suceso, por las infraestructuras, puedan pensar para si: “que ciudad, que cultura, tan desarrollada”, una medellín que efectivamente sea “la ciudad que refleja la transformación de Colombia”  y que una sonrisa se dibuje en sus labios, ya no como seña de burla y de confrontación, sino de felicidad.

Los murmullos en el salón se fueron haciendo cada vez más distantes al tiempo que me dirigía a buscar el transporte de regreso a mi casa al otro lado del valle. Mientras bajaba la montaña, una y otra vez regresaba la mirada a esa loma alta de Manrique Villa Guadalupe donde acababa de corroborar mi sueño de que quien conoce, dejará entonces de ser irrespetuoso e injusto con su entorno diverso. Que otro modelo de desarrollo parte de compartir nuestros conocimientos, de formar para la convivencia.

Vale la pena, pensé, seguir soñando con esa ciudad, nuestra ciudad que como nuestras identidades, ahora ES  o puede empezar a ser y seguir siendo. Medellín, marzo de 2009

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Una respuesta a “Locas de estrato (sfera), habitantes de otros mundos ………………………………………………….. Nuestro sector LGBT frente a los modelos de desarrollo

  1. Hola, me parece muy valiosa la anotación sobre no pretender ser un ciudadano cosmopolitano para poder asumir la diversidad sexual y principalmente lo que subraya de asumirla en la cotidianidad del barrio, la tienda, el parque. el cemáforo.
    Felicitaciones por el premio!

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